viernes, 25 de abril de 2008

Día del libro 2008

Había una vez un smial en un lugar muuuuuy muy lejano, en el recóndito Sur. Allí, lugar de gentes extrañas, tuvieron la peregrina idea de conmemorar una celebración aún más extraña en nombre de algo que todos conocen como estupendo objeto de decoración (si tiene los lomos a juego con las cortinas) , el libro.

Ese día se reunieron en una tetería, montaron un pequeño escaparate con dichos raros objetos de distintos autores, y entre tés, batidos y demás viandas comenzaron el ya perdido rito de abrir esos objetos de decoración ¡y leerlos!




¡Pero no solo se conformaron con el acto ya sacrílego de abrir aquellos decorativos y monísimos libros con otro menester que no fuera el de estar en las estanterías (o calzando una mesa coja, que bien pueden valer para eso) sino que compartieron entre sí ¡párrafos y párrafos de lo que estaba escrito entre sus páginas! Porque sí, queridos míos, dentro de las páginas de un libro ¡hay letras! ¡y frases! ¡y también historias que luego puede usar la industria del cine para convertir en películas!


Así estos extraños personajes desgranaron fragmentos de Oscar Wilde, de Pedro Muñoz Seca, de Shakespeare, de Tolkien, e incluso algunos autores más.


Elessar, por ejemplo, se muestra aquí muy feliz haciendo voces de troll.










Tindo, seguido de su paladín, leyó atentamente múltiples fragmentos, pero Dwalin ganó en bizarría a todos tanto con el sentido poema The Oliphant o con el estremecedor relato de la Nirnaeth Arnoediad, en la que derramamos innumerables lágrimas, sí, como jamás se derramaron ante esa lectura. Jamás de los jamases fué algo tan... tan... esto... vale, quienes conocéis a Dwalin, y solo vosotros, podéis llegar a imaginarlo.


Y para finalizar una imagen de los dos tardones de la tarde, Elerien (por el bien justificado motivo de que su padre presentaba su nuevo objeto de decoración casera-calzador de mesas, del que gentilmente compartió un fragmento con nosotros) y Feadûr, ilustre secretario despistado y desbordado por las obligaciones...















Otro año más ^^

5 comentarios:

Silmaril dijo...

Joooo, que manera más fantástica de celebrar el Día del Libro ... Me hubiera gustado poder estar en tan sentida celebración y haber leído algo ¡mola! Yo lo celebré conmigo misma, leyendo como Eru manda, que para algo están los libros (por muy buenos calzadores que sean) y comprando dos libros (sí, rompí mmi promesa de no volver a comprar un libro hasta junio, pero que queréis, era el Día del Libro y además te hacían un 10% de descuento, y los precios de los libros no están como para despreciar semejante descuento), uno para mí y otro para mi tío, a ver si así los días en el hospital se le hacen más cortos. Además, así podría haberle demostrado a Dwalin que no hay truco en lo de querer ser mascota de Angwen XDDD
Me alegro un montón que lo pasárais bien a pesar de cierto "amante" y ya sabes, ¡no salgas de casa sin la fusta, nunca sabes cuándo vas a necesitarla!
Besitosssss

Selerkála dijo...

Pues está mal que lo diga, pero ese día creo que lo único que leí fue...la etiqueta de la leche condensada del bombón que me bebí por la tarde en el monte XDDD

En mi zona tenemos otras tradiciones, como ya comenté en mi flet.
El próximo año a ver si vienes suegrecita, que estás invitada.

Miphil!!!!!

Alberto Zeal dijo...

Una fantástica iniciativa, y un entorno aún mejor, con esos Kuntas rulando por doquier. Mmmm, qué hambre ^_^

Narya-Mithrandir dijo...

Como siempre os lo montáis de lujo ^^ Una manera genial de celebrar el Día del libro, y encima lo que dice Alberto, allí con todos los Kuntas :-P

Besos.

Elessar dijo...

Berto dice:
Guille, eres Bobito

Guille die:
¡Bobito tu! ¬¬


xDDDDDDDD